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☑️ Oligosacáridos Prebióticos Y Las Infecciones Gastrointestinales

olisacaridos-prebioticos

Los prebióticos, han sido grandes aliados para la salud, de ellos se ha hablado en otras ocasiones. Recordando un poco, este concepto, fue acuñado por vez primera en el año 1995. Los autores de este término fueron Glen Gibson y Marcel Roberfroid. En ese momento, fue descrito como: “un ingrediente alimentario no digerible que afecta beneficiosamente al huésped al estimular selectivamente el crecimiento y/o actividad de una o un número limitado de bacterias en el colon, y por lo tanto mejora la salud del huésped”. Desde un inicio, no ha habido consenso en cuanto a esta definición, sin embargo, el año 2017, se reunió un panel internacional de doce científicos. Los mismos llegaron a un acuerdo, sobre la base de la simplicidad. Resultó de esta manera: “un sustrato que los microorganismos del huésped utilizan selectivamente para aportar un beneficio a la salud”.

De acuerdo a esta nueva definición, un prebiótico es cualquier compuesto que mejore la salud a través de la forma en que es metabolizado por los microorganismos. Claro está, todo con un respaldo científico que lo avala.

Este tema lo traigo a colación, debido a ciertas dudas que se presentaron en una seguidora. Ella me contactó, porque ha percibido, que puedo aclarar sus dudas, basándome en pruebas sencillas y actuales. Y no está errada, pues es lo que generalmente acostumbro a realizar. Sus dudas iniciales eran, si probiótico es equivalente a prebiótico. Además de conocer un poco más acerca de los oligosacáridos como prebióticos y sus principales beneficios, sobre el corazón y los intestinos.

Realmente, este es un tema fascinante, pues si me siguieron en el introito, es un tema donde ni siquiera existe un consenso universal. Temáticas tan interesantes, deben ser compartidas, por ello lo hago a través de mi blog.

¿Qué caracteriza a un prebiótico?

Por lo general, me encanta sembrar en la gente, la curiosidad por aprender cosas nuevas cada día. Es por ello, que hago lo posible por ser lo más explícita, en las ideas que comparto. Ahora bien, existen unos criterios, que son universalmente reconocidos, con relación a los prebióticos. Así de esta forma, mencionar que existen los siguientes criterios, para poder afirmar que se está frente a un prebiótico:

prebiotico-caracteristicas

  • Debe ser resistente a los procesos de hidrólisis que se realizan en el interior del estómago, además debe soportar las condiciones de pH ácido del mismo
  • Debe pasar intacto a lo largo del tracto intestinal, sin ser absorbido
  • Posee compuestos que estimulan selectivamente el crecimiento y la actividad de las bacterias intestinales
  • Debe ser fermentable por la microbiota o microorganismos intestinales
  • El proceso de estímulo, crecimiento y fortalecimiento de las bacterias intestinales debe mejorar la salud del huésped (es decir, nuestra salud)

Familiarizándonos con la fibra dietética

Este, es un tema, que ha estado en la palestra con mucha fuerza en los últimos años. Lo cierto es que los beneficios de la fibra dietética para la salud, han sido apreciados por mucho tiempo. Sobre todo, las vinculadas con una ingesta elevada de la misma, siendo reconocidos sus efectos a nivel cardiovascular e intestinal.

Es importante resaltar, que inicialmente la fibra dietética estaba conformada solo por polisacáridos. Sin embargo, en la actualidad los oligosacáridos, son considerados también como fibra dietética. Claro está, que esta inclusión obedece más a un criterio de sus efectos sobre nuestro organismo, que de su composición química. La Asociación Estadounidense de Químicos de Cereales (AACC), planteó una definición de fibra dietética en el año 2000. Dicha definición se planteó de esta manera: “partes comestibles de carbohidratos vegetales o análogos que son resistentes a la digestión y absorción en el intestino delgado humano con fermentación completa o parcial en el intestino grueso”. Ellos incluyeron en esta definición, los polisacáridos, oligosacáridos, lignina y algunas sustancias vegetales asociadas.

Cuando hablamos de fibra dietética, nos estamos refiriendo a un término que es muy amplio. En 2009, la Comisión del Codex Alimentarius, plantea una definición de fibra dietética. Así de esta forma la ven como: “polímeros de carbohidratos con diez o más unidades monoméricas, que no se digieren ni absorben en el intestino delgado humano”.

Conociendo un poco acerca de los oligosacáridos

En forma sencilla, les puedo decir, que los oligosacáridos son simplemente un tipo de carbohidrato. Pero, no un tipo de carbohidrato común. Este tipo de carbohidrato, está conformado por la unión de tres a diez azúcares simples. Por ello, es que podemos decir, que, aunque no encaje químicamente en la propuesta aceptada de fibra, se puede considerar como tal. Sin embargo, dada su excelente desempeño en la salud, se hace énfasis en estos compuestos, más como prebióticos. Muchas investigaciones, se han realizado en torno a ellos y dentro de los más conocidos se pueden mencionar:

  • Fructooligosacáridos
  • Galactooligosacáridos
  • Xilooligosacáridos
  • Arabinooligosacáridos
  • Oligosacáridos marinos derivados de algas
  • Oligosacáridos ácidos derivados de pectina
  • Maltooligosacáridos
  • Ciclodextrinas
  • Oligosacáridos de la leche humana

Diferenciando fibras y oligosacáridos

Hasta ahora, se ha  hablado acerca de las fibras y sus semejanzas con los oligosacáridos. Por ello, es importante mencionar, que los carbohidratos no digeribles se clasifican en colónico y prebióticos. Ahora bien, es importante establecer, que los carbohidratos colónicos, son los que llegan intactos al colon, sin haber sufrido ningún tipo de digestión. Esta propiedad, les permite servir como sustrato energético para los microorganismos del colon. Por supuesto, esto trae beneficios, tales como el aprovechamiento de una serie de compuestos energéticos y de ciertos micronutrientes. Estos compuestos, están constituidos por polisacáridos que forman parte de los componentes estructurales de las plantas. Entre ellos destacan: pectinas, hemicelulosas y gomas. También se incluyen, algunos oligosacáridos derivados de la soya, glucooligosacáridos y arabinooligosacáridos.

fibras-oligosacaridos-diferencias

En el caso de los prebióticos, se puede afirmar, que ellos, poseen las mismas propiedades de los carbohidratos colónicos. Sin embargo, poseen un plus, que consiste en estimular el crecimiento selectivo de determinadas especies beneficiosas. Dentro de ellas destacan lactobacillus y bifidobacterias. Por ello, podemos afirmar, que los fructooligosacáridos (FOS), los galactooligosacáridos (GOS), los oligosacáridos de la leche humana (HMO) y la lactulosa y son hasta ahora los únicos oligosacáridos considerados prebióticos.

Los FOS, pueden obtenerse, por hidrólisis de la inulina presente en productos vegetales, tales como la raíz de achicoria. También, es posible extraerlos a partir de la sacarosa presente en la remolacha o en la caña azucarera.

Los GOS, se obtienen a partir de la lactosa presente en la leche de vaca. También, es posible obtenerlos a partir de las semillas de soya. Su cantidad, está condicionada por el grado de madurez de las mismas. Por ello, las semillas inmaduras de soya, contienen menor contenido de GOS.

Fructooligosacáridos (FOS)

El monosacárido encontrado en este compuesto, es la conocida fructosa o levulosa. Los FOS se encuentran en forma abundante en la naturaleza, presentes en la estructura de cereales, hortalizas y frutas. Como ejemplo se pueden mencionar: trigo, cebada, tomate, cebolla, achicoria, ajo, espárragos, plátano y alcachofa. Se consiguen, además, en el azúcar moreno y la miel. Los FOS, son cadenas de moléculas de fructosa, que resisten la descomposición en el sistema digestivo. Sin embargo, pueden ser metabolizadas por algunas bacterias intestinales. Considerando la longitud y composición de las cadenas de FOS, se describen como fructanos (cadenas más cortas), inulinas (cadenas más largas) o levanos (cadenas compuestas).

Los fructanos, se encuentran en el 15% de las plantas con flores que existen en la naturaleza. A su vez, la inulina se encuentra presente en raíces de plantas como: alcachofa de Jerusalén (topinambur), achicoria, espárragos, diente de león. Las hortalizas verduras y frutas más conocidas, con alto contenido de inulina son trigo, centeno, cebada, cebolla, puerro, ajo y plátano.

Beneficios de los Fructooligosacáridos (FOS)

A través de diversos estudios, se han demostrado las propiedades funcionales de los fructooligosacáridos. Dentro de ellas destacan: reducción del colesterol LDL o malo, los niveles de glucosa en sangre, reducción del apetito, mejora de la composición bacteriana y funcionamiento del sistema digestivo, estabilización de la tensión arterial, mejora de la absorción de calcio y magnesio. Otros beneficios de importancia son la regulación de péptidos endocrinos gastrointestinales, el fortalecimiento del sistema inmunitario y la optimización del metabolismo de las grasas. Además de ello, se reduce la posibilidad de contraer infecciones a nivel intestinal, incrementar el peso corporal y padecer de cáncer de colon y osteoporosis. Por ello, los FOS se consideran compuestos alimenticios funcionales beneficiosos. Además, se ha establecido que pueden inhibir la producción de la reductasa, una enzima asociada con el padecimiento de cáncer.

Se ha establecido, además, que cuando los FOS, llegan hasta el colon, logran estimular el aumento de las poblaciones de bacterias benéficas, tales como las bifidobacterias. Dichas bacterias, producen ß- fructosidasa, la enzima responsable de la hidrólisis de los FOS. A su vez, estos compuestos, pueden propiciar la formación de ácidos grasos de cadena media, con todos sus efectos positivos conocidos. Se sabe además, que los FOS, inciden en la reducción de las poblaciones de bacterias patogénicas como: Fusobacterium, Bacteroides y Clostridium. Incluso, ellos les confieren volumen y consistencia a las heces, mejorando de forma importante la transitabilidad.

Propiedades de los Fructooligosacáridos (FOS)

A nivel comercial, la principal fuente de FOS, es la inulina. Su empleo más generalizado, es la de fugir como prebiótico. Ellos, poseen una baja intensidad de dulzor, son muy bajos en calorías, no producen caries y se consideran fibra dietética soluble. Además, poseen destacados efectos sobre el organismo: anticarcinogénico, prebiótico, reconstituyente mineral, hipocolesterolémico, regulador intestinal(antiestreñimiento) y bifidogénico (estimula el crecimiento de bifidobacterias).

Los FOS, poseen una alta solubilidad en agua (cerca del 80%) siendo también, muy estables cuando se añaden a los compuestos alimenticios, manteniendo un pH entre 4 y 7. Se ha establecido, que poseen bajo nivel calórico (alrededor de 1 a 1,7 kcal/g). Comportándose de forma similar a la sacarosa (azúcar común) y el sorbitol. Pueden incluso mantener sus propiedades hasta temperaturas de 140ºC. Todas estas propiedades, permiten optimizar la retención de humedad, favorecer la textura de los alimentos y prolongar su vida útil. La mayoría de los oligosacáridos, otorga un sabor ligeramente dulce. Aparte de ello, mejora muchas propiedades organolépticas de los alimentos. Es por ello, que han despertado el interés de la industria alimentaria, siendo empleados como un sustituto parcial de las grasas y azúcares.

Debido a estos atributos, la cantidad de oligosacáridos producidos sintéticamente presentes en los alimentos que comemos está en aumento. Siendo empleados en productos lácteos, dietéticos y horneados. También, es muy común encontrarlos en postres congelados, productos a base de frutas y como reemplazo de ciertos aditivos.

Importancia de los Fructooligosacáridos (FOS)

Es importante señalar, que en la actualidad, los FOS, se consideran ingredientes alimenticios naturales. Son empleados a nivel de muchos países, gracias a sus diversos efectos beneficiosos sobre la salud. Se sabe, que incluso, su producción ha experimentado un enorme crecimiento, debido a su aplicación en el área farmacéutica. De hecho, muchas políticas vinculadas a disminuir la contaminación y lograr un mínimo de desperdicios, ha hecho que hasta la industria azucarera, participe en la producción de FOS. Esto con la idea de incrementar la oferta de productos saludables con acción prebiótica.

Gracias a sus múltiples beneficios comprobados, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), otorgó a los FOS un estado generalmente reconocido como seguro (GRAS).

Los FOS se pueden obtener de frutas y hortalizas, principalmente plátanos, cebada, trigo, tomates, puerros, cebollas, ajo, espárragos, raíz de achicoria, estevia, alcachofas de Jerusalén y yacón. También, se logran producir de forma comercial, agregándose a muchos productos alimenticios.  Se ha logrado establecer, que el consumo promedio de oligosacáridos es de uno a tres gramos al día. Por su parte en Europa, consumen de tres a diez gramos en promedio.

Fructooligosacáridos-importancia

Prebióticos y sistema cardiovascular

De acuerdo a las estadísticas, el 30% de las muertes en los Estados Unidos, ocurridas en 2013, se debieron a enfermedad cardiovascular. Un alto porcentaje, de esta anomalía, se debe a la alteración creciente de hábitos alimenticios y estilo de vida.

Afortunadamente, a los prebióticos, se les atribuye, el combate de ciertas enfermedades sistémicas. De esta forma, se ha visto que los carbohidratos prebióticos, tales como FOS, GOS, e inulina, poseen un efecto reductor de la tensión arterial. A nivel de la sangre, poseen efectos comprobados en la disminución de los niveles de colesterol, triglicéridos, fosfolípidos y glucosa. A nivel del hígado, pueden equilibrar la síntesis de triglicéridos y ácidos grasos. Todo ello, coadyuva en la reducción del riesgo de padecer ateroesclerosis, diabetes y obesidad. Enfermedades que pueden comprometer, el delicado funcionamiento del sistema cardiovascular.

De acuerdo a estudios clínicos realizados, se ha logrado determinar, que los prebióticos disminuyen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Esto está muy asociado con la reducción de los elementos proinflamatorios. Ciertas investigaciones, demostraron, que se puede optimizar el perfil lipídico, con la ingesta de prebióticos. Ciertos ensayos clínicos, demostraron una mejora en el perfil lipídico al consumir prebióticos. En uno de dichos ensayos, se administraron diez gramos al día de inulina, durante tres semanas en individuos sanos. Se observó una disminución importante del triacilglicerol en la sangre, además de la lipogénesis hepática. El efecto prebiótico de los oligosacáridos, sobre Lactobacillus rhamnosus, permite que esta bacteria, produzca un tipo de proteína, con acción protectora sobre la salud cardiovascular. Incluso, existen científicos que piensan, que puede ayudar a estabilizar el funcionamiento del corazón.

Prebióticos y función intestinal

Es importante recordar, que los prebióticos, al proporcionar una fuente de energía adecuada para la microbiota del colon, modulan su composición y función.

Los prebióticos, realizan además modificaciones importantes del ambiente intestinal. Se determino, que el efecto de fermentación de los prebióticos por parte de las bacterias benéficas, modifica el pH intestinal. Estos cambios, hacen posible, que las bacterias benéficas, puedan incrementar su número y desplazar a las bacterias patogénicas. Se sabe, a manera de ejemplo, que existen especies patogénicas como los Bacteroides, que son susceptibles a pH ácido. Se ha establecido que dicho pH, disminuye las poblaciones de esta bacteria y a su vez, estimula el crecimiento de Firmicutes. Esta bacteria benéfica o simbiótica, es productora de butirato, denominado en ocasiones el carburante del colon. Su acción se denomina efecto butirogénico y favorece en gran medida el adecuado funcionamiento de la mucosa del colon.

Por otra parte, los oligosacáridos con efecto prebiótico, actuan como un laxante suave. Esto, conlleva a un proceso de hidratación, que favorece el incremento de la población de bacterias benéficas. La conjunción de todos estos elementos, favorece en última instancia el estímulo de los movimientos peristálticos.

Se ha establecido además, que estos prebióticos, protegen el colon del desarrollo de células tumorales, que puedan desencadenar neoplasias. Este importante efecto se logra, por efecto de una menor generación de ácidos biliares y sus productos secundarios. Se ha determinado además, que los prebióticos, favorecen la reducción de bacterias patógenas, tales como Escherichia coli, Shigella y Salmonella. Se comprobó, que al ayudar a disminuir la proliferación de dichos microorganismos patógenos, se disminuye la síntesis de sustancias tóxicas. 

Concluyendo

Son muchos los beneficios, que los oligosacáridos con efecto prebiótico, pueden realizar por nuestra salud. Cabe destacar a manera de ejemplo muy ilustrativo, que el butirato generado gracias a los prebióticos fermentados, posee efectos protectores contra células cancerosas. Gracias a la mejora de la función de la barrera epitelial del intestino, se produce un efecto protector muy potente, incluso se favorece el efecto de apoptosis. De hecho, se impiden los procesos de necrosis del colon y la disminución del riesgo para el padecimiento de cáncer colorrectal.

Si nos enfocamos en los efectos positivos de los oligosacáridos con efecto prebiótico, sobre la salud cardiovascular, valoraremos más su empleo en la dieta. Tengamos presente que no debemos confundir los vocablos prebiótico y probiótico. Ya lo hemos dicho con anterioridad, pero debo recordar que prebiótico, hace alusión a sustrato y probiótico se refiere a las bacterias. Así de esta forma, no olvidar que ciertos carbohidratos prebióticos, dentro de los que destacan FOS, GOS, e inulina, poseen un efecto reductor de la tensión arterial. Se sabe que también son excelentes aliados en el combate de elevados niveles de colesterol malo. Incluyendo, además, el apoyo para disminuir los niveles elevados de triglicéridos, fosfolípidos y glucosa.

Mi seguidora, me comenta que al fin pudo comprender, la diferencia entre el efecto de las fibras dietéticas y los oligosacáridos. Apreció, además, que le mostrara que no todos los oligosacáridos poseen efecto prebiótico comprobado. Hizo hincapié en ello, pensando que cuando vaya a adquirir alimentos enriquecidos con oligosacáridos, tendrá elementos para evaluar la etiqueta. Pienso que actitudes como la de Morela, son muy positivas, pues me dicen que se está gestando un cambio en la persona, para aprender y comprender el funcionamiento de nuestro organismo, de cara al aprovechamiento de los prebióticos.

“Una línea de investigación actual estudia la importancia de la flora microbiana del colon en la absorción de la energía y en la reducción de la inflamación que podría contribuir al desarrollo de la obesidad. Así, los prebióticos podrían formar parte del arsenal terapéutico en situaciones en las que el metabolismo de la glucosa y la insulina estuviera alterado”

Dr. Gabriel Olveira

Especialista en Endocrinología y Nutrición

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